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CronopíaLa sociedad de los pasos lentos

Unas velas, galletas y Cronopía

Unas velas, unas galletas y el calor otoñal de Ingenio. Así viví el día en que creamos Cronopía.

por Metamorphoseis

Cronopía es un sueño que nunca antes había soñado, pero que se convierte en sueño en cuanto se esboza en la cabeza de mi amigo Buko.

Esa ilusión con la que me lo cuenta se imprime en cada una de mis células, generando una marea química que desata una explosión imaginativa sobre lo bonito que sería tener ese espacio compartido.

Buko enciende las velas y tomamos una cada uno en nuestras manos. Pensamos que ritualizar la inauguración le dará estabilidad al proyecto, o quizás lo hacemos, simplemente, porque somos unos románticos. Verbalizamos el momento, le damos la solemnidad que se merece y luego Buko me ofrece galletas, porque sabe exactamente cómo hacerme sentir las cosas así, de forma intensa.

Y así, sometidos al calor otoñal de Ingenio, en un cruce de sonrisas y complicidad, creamos el sueño de Cronopía.

Metamorphoseis